en los que te sentís sola, sin importar la cantidad de amigos que tengas.
Hace cinco días que me siento así: vacía.
martes, 29 de marzo de 2011
domingo, 20 de marzo de 2011
Weekend
Empezó el viernes con mis ganas de ir a una fiesta en 20 y terminé yendo a una con 0.
Tomé para alegrarme un poco por que de otra manera no la hubiera pasado bien pero para cuando entré al lugar ya se me había pasado todo el efecto boludo que tenía. Me fui directo a la barra para pedir mis tragos y estuve esperándolos una hora. Encima que el idiota de la barra servía los vasos a menos velocidad de lo que camina una tortuga no podía compartir mi bronca con alguien porque estaba sola. Ganas de irme a la mierda: 50.
Los pedí, me los tomé, me alegré, me sentí mal y me deprimí después. Lloré mucho y hablé también. Después de descargarme un buen rato me calmé pero seguía con ganas de irme. Hice un esfuerzo sobrehumano para quedarme pero las ganas de salir de ahí me vencieron y le pedí a una amiga irme con ella.
Fue y no fue una buena noche. Lo fue porque me abrí mucho más de lo alguna vez pensé y descubrí personas en las que puedo confiar y no lo fue porque al abrirme recordé un montón de cosas que intento guardar y me hacen mal (por eso no hablo mucho de mis cosas y si lo hago es con muy pocas personas). De cualquier manera, me sirvió todo, lo malo y lo bueno de esa noche.
Ah, sí, eso. Tengo amigas de fierro.
Tomé para alegrarme un poco por que de otra manera no la hubiera pasado bien pero para cuando entré al lugar ya se me había pasado todo el efecto boludo que tenía. Me fui directo a la barra para pedir mis tragos y estuve esperándolos una hora. Encima que el idiota de la barra servía los vasos a menos velocidad de lo que camina una tortuga no podía compartir mi bronca con alguien porque estaba sola. Ganas de irme a la mierda: 50.
Los pedí, me los tomé, me alegré, me sentí mal y me deprimí después. Lloré mucho y hablé también. Después de descargarme un buen rato me calmé pero seguía con ganas de irme. Hice un esfuerzo sobrehumano para quedarme pero las ganas de salir de ahí me vencieron y le pedí a una amiga irme con ella.
Fue y no fue una buena noche. Lo fue porque me abrí mucho más de lo alguna vez pensé y descubrí personas en las que puedo confiar y no lo fue porque al abrirme recordé un montón de cosas que intento guardar y me hacen mal (por eso no hablo mucho de mis cosas y si lo hago es con muy pocas personas). De cualquier manera, me sirvió todo, lo malo y lo bueno de esa noche.
Ah, sí, eso. Tengo amigas de fierro.
miércoles, 16 de marzo de 2011
martes, 15 de marzo de 2011
It's time to move forward!
Decidí escribir en el blog después de tanto tiempo porque tengo muchas cosas de las que hablar.
Por empezar, creo que puedo decir que tuve las mejores vacaciones de mi vida y las compartí con gente maravillosa (y no fue con mi familia, cosa rara). Debo admitir que al principio pensé que me iba a sentir un poco incómoda porque yo no conocía tanto a la familia con la que viajaba y sólo conocía a las amigas de mi hermana pero me confundí porque en ningún momento me sentí así, lo que fue genial. El viaje fue increíble desde que me subí al micro de Tienda León. Increíble, increíble, increíble. No tengo palabras para describir lo hermoso y mágico que es ese lugar. En fin, lo disfruté muchísimo y volví muy tranquila y relajada, sin problemas, sin nada.
Otro tema del que quería hablar es que tomé una decisión: voy a ir al psicólogo, les guste o no a mis papás. No puedo decir que no me duele tener que ponerme en esta posición de 'me importa un carajo tu opinión' porque obviamente preferiría que me apoyaran pero no me dejan otra opción.
Me cansé de que me digan qué tengo que hacer y qué no (creo que por eso voy a ir al psicólogo sin importarme nada). 'No hagas esto por tal cosa', 'No hagas lo otro por otra'. Basta, déjenme hacer lo que yo quiera, es mi vida.
Por otra parte, ¡se viene mi último año de colegio! es sorprendente lo rápido que se pasó el verano. Como escribí hace mucho, sigo sin saber qué voy a seguir. Digamos, tengo una idea pero no estoy segura. ¿Es malo eso? Tampoco sé qué voy a ser con el tema viajes este año. Lo único que sé hasta el momento es que voy a rendir la prueba de Medio y voy a intentar entrar (después decidiré si voy o no). No sé si vamos a hacer un viaje de amigas ni sé a dónde iríamos pero me encantaría. Yo supongo que todo esto se va a aclarar cuando empieze el colegio. De cualquier manera, presiento que este va a ser un muy buen año escolar, o sea, ¡es el último! hay que disfrutar al máximo.
Ah, ya me olvidaba. Definitivamente soy la Reina de la suerte. ¿Saben por qué? Porque rompí un espejo, los lentes y perdí una billetera que había comprado hacía cuatro días con cien pesos adentro y una tarjeta de colectivo con quince pesos.¡Viva yo!.
Terminando, estoy muy bien, tranquila y contenta por mis decisiones.
Por empezar, creo que puedo decir que tuve las mejores vacaciones de mi vida y las compartí con gente maravillosa (y no fue con mi familia, cosa rara). Debo admitir que al principio pensé que me iba a sentir un poco incómoda porque yo no conocía tanto a la familia con la que viajaba y sólo conocía a las amigas de mi hermana pero me confundí porque en ningún momento me sentí así, lo que fue genial. El viaje fue increíble desde que me subí al micro de Tienda León. Increíble, increíble, increíble. No tengo palabras para describir lo hermoso y mágico que es ese lugar. En fin, lo disfruté muchísimo y volví muy tranquila y relajada, sin problemas, sin nada.
Otro tema del que quería hablar es que tomé una decisión: voy a ir al psicólogo, les guste o no a mis papás. No puedo decir que no me duele tener que ponerme en esta posición de 'me importa un carajo tu opinión' porque obviamente preferiría que me apoyaran pero no me dejan otra opción.
Me cansé de que me digan qué tengo que hacer y qué no (creo que por eso voy a ir al psicólogo sin importarme nada). 'No hagas esto por tal cosa', 'No hagas lo otro por otra'. Basta, déjenme hacer lo que yo quiera, es mi vida.
Por otra parte, ¡se viene mi último año de colegio! es sorprendente lo rápido que se pasó el verano. Como escribí hace mucho, sigo sin saber qué voy a seguir. Digamos, tengo una idea pero no estoy segura. ¿Es malo eso? Tampoco sé qué voy a ser con el tema viajes este año. Lo único que sé hasta el momento es que voy a rendir la prueba de Medio y voy a intentar entrar (después decidiré si voy o no). No sé si vamos a hacer un viaje de amigas ni sé a dónde iríamos pero me encantaría. Yo supongo que todo esto se va a aclarar cuando empieze el colegio. De cualquier manera, presiento que este va a ser un muy buen año escolar, o sea, ¡es el último! hay que disfrutar al máximo.
Ah, ya me olvidaba. Definitivamente soy la Reina de la suerte. ¿Saben por qué? Porque rompí un espejo, los lentes y perdí una billetera que había comprado hacía cuatro días con cien pesos adentro y una tarjeta de colectivo con quince pesos.¡Viva yo!.
Terminando, estoy muy bien, tranquila y contenta por mis decisiones.
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