Me corté el pelo y al contario de lo que me imaginaba, me siento muy cómoda con el nuevo corte. El cambio me hizo bien, me siento mejor.
Por otra parte, estoy tratando de relajarme y vivir más tranquila, sin preocuparme demasiado, sin peleas tontas... sin embago, que trate no significa que lo consiga siempre pero por algo se empieza.
Tema aparte: el exceso de publicidades para el día de San Valentín me tiene los ovarios al plato: en revistas, locales, televisión, por todos lados. Ese día es una mentira, es exclusivamente comercial. Y sí, suena como si fuera una resentida amorosa pero no es así. No tengo porqué serlo. Es el décimo sexto año que paso el 14 de febrero sola y no me molesta en absoluto. Estoy bien así (por lo menos por ahora).
Además, no soy una de esas personas que necesita estar con un chico aunque a veces están esos momentos en los que querés sentirte acompañada, querida.
Empecé hablando de una cosa y terminé con otra. Bueno, no sé qué me sorprende si así soy siempre.
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