Ayer tuve un día de locos. Me levanté a las nueve y media y decidí bañarme. Como tenía que mandarle un mensaje a una amiga para avisarle a qué hora iba a su casa para después ir al recital de MGMT, me llevé el celular al baño conmigo y lo dejé envuelto en la toalla. ¡Cómo no se me pasó por la cabeza que cuando agarrara la toalla se me iba a caer el celular! Pero como si no fuera suficiente que se caiga se tuvo que caer adentro del inodoro (soy una infeliz, lo sé). Lo saqué lo más rápido que pude pero en la pantalla apareció lo siguiente: 'Conexión perdida' y en ese momento los números que marcaban la hora en la pantalla del celular empezaron a cambiar sin parar y se tildó todo. Salí corriendo del baño, agarré el secador de pelo y sequé desde la tarjeta sim hasta el teclado. Puse todo en su lugar e intenté prenderlo. ¡Y prendió! Pero en la pantalla empezaron a aparecer números que yo no marcaba y se volvió a tildar toda la pantalla. Volví a secar parte por parte pero cuando lo prendí me pasó lo mismo que en el primer intento. Resignada, le dije a mi mamá lo que me había pasado y me dijo que lo ponga en arroz y que lo deje al sol. No perdía nada así que lo hice. Preparé las cosas y antes de irme traté de prenderlo de nuevo y, como las veces anteriores, prendió pero estaba tildado. Ya estaba de mal humor y enojada conmigo misma porque no podía ser tan pelotuda. ¿Pero saben qué pasó? a la más pelotuda le funcionó el celular. Sí, funcionó!! Mi humor empezaba a mejorar y me fui.
Llegué a lo de Ailén y, como sus papás junto con sus tíos iban a la playa, decidimos que en vez de ir en colectivo hasta la playa donde iba a ser el recital, íbamos a ir con ellos y después íbamos a caminar hasta encontrar la playa. Después de un tiempo de viaje llegamos a la playa pero ésta quedaba a ocho kilómetros de donde teníamos que ir. Fuimos caminando. Caminamos, caminamos y caminamos hasta que en un momento estábamos cerca de Waikiki y decidimos preguntar en dónde carajo estaba La Reserva. Nos respondieron: 'La Reserva está como a tres kilómetros de acá, ya la pasaron. Está a media hora caminando'. Después de estar una hora caminando abajo del sol, ésta no es la respuesta que querés escuchar. Volvimos caminando y llegamos, ¡por fin!. Encontramos a las chicas y nos sentamos a esperar con ellas. Al lado nuestro había un grupo de chicos que tenían globos y nos dieron cuatro. Empezamos a joder y se nos ocurrió una idea: escribir en cada globo una letra y formar MGMT. ¿Qué pasó? Una amiga hizo las letras y cuando la hizo en mi globo, se explotó (sólo le podía pasar a la pelotuda que había tirado su celular en el inodoro y la que había caminado demás al pedo). Conseguimos otro globo y escribimos la letra que faltaba y esta vez no se explotó. Después de eso mi suerte cambió. El recital fue increíble (a pesar de que me hicieron mierda y no pude respirar durante varios temas) y cuando salimos nos pasaron a buscar y no tuvimos que padecer la tortura del 221. Después de todo, fue un buen día, tal y como lo había esperado.
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